Pareja
Pareja
TERAPIA DE PAREJA
Ya en sí mismo, el hecho de que una pareja decida ir a terapia implica una necesidad de mirar atrás para realizar juntos una revisión de las acciones y omisiones que han condicionado el difícil momento actual de la pareja.
Cada miembro de la pareja proviene de familias distintas con sus particulares sistemas sociales de pertenencia e identidad, y con procesos vitales individuales que muchas veces no son similares. En ocasiones todo ello se convierte en una enmarañada madeja que dificulta la capacidad de poder adentrarse en el mundo del otro, comprender su manera de ser, y llegar a aceptarlo tal cual, máxime si además hay de por medio el miedo a perder al otro, violencia verbal o física, infidelidades…
El vínculo de la pareja se conforma con tres factores principales: el compromiso, la pasión y la intimidad. Cuantos más factores atesore una pareja mayor será su capacidad de afrontamiento de las dificultades a las que se tenga que enfrentar.
La terapia de pareja requiere un gran compromiso por ambas partes, ya que muchas veces es un trabajo arduo llegar a darse cuenta de qué manera cada uno está colaborando en la problemática de la pareja, y con ello, llegar a asumir la propia responsabilidad para ir desmontando las dinámicas tóxicas que están minando la relación y sustituirlas por otras que la nutran y la fortalezcan.
El origen de los síntomas que presenta la pareja cuando acude a consulta puede ser muy variado, desde déficits en la comunicación esencial, monotonía, relaciones sexuales insatisfactorias, inercias y patrones de conducta disfuncionales…
El resultado de la terapia de pareja siempre es muy positivo, ya que en cualquier caso ambos habrán adquirido nuevos aprendizajes y estrategias para ser capaces por sí mismos de disfrutar de una vida más plena en pareja… o no.